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¿QUÉ ES SER UN AMIGO EN CUARENTENA?

¿Quiénes están contigo en esta cuarentena? ¿Están tus amigos? ¿Quiénes son tus amigos? ¿Quiénes son tus amigos en esta cuarentena? ¿Cómo has conocido a las personas en esta cuarentena? ¿Qué has aprendido de ellos? …

En la cuarentena, no podemos estar cerca de algunos amigos, no podemos interactuar físicamente con ellos, verlos en persona, saludarlos de mano, incluso con un beso en la mejilla; escucharlos hablar a un lado de nosotros, apreciar sus gestos frente a nosotros, verlos de pies a cabeza, observarlos fijamente mientras realizan otras actividades o platican con alguien más, etc. Ahora, solo podemos platicar con ellos a través de un dispositivo electrónico como el celular, una tableta o la computadora, podemos platicar con ellos a la distancia, ya sea a través de mensajes escritos, en los cuales también enviamos los famosos “emojis”, “stickers”, “gifs”, “imágenes” y/o “memes” que expresan con un lenguaje visual lo que pensamos o sentimos, y que en vez de expresarlo con palabras, lo expresamos con alguna de estas herramientas pictóricas y coloridas que le agregan un poco de humor, diversión, sentimiento, emoción y detalle a nuestra conversación.

También podemos platicar a la distancia a través de audios enviados en las redes sociales, o a través de una conversación fluida por medio de una llamada telefónica, incluso podemos realizar una videollamada en la cual, además de escuchar a la persona en forma directa y continua, la podemos ver y ella a nosotros.

Al principio de la cuarentena puede que todos nos comuniquemos unos con otros debido al aislamiento y al “aburrimiento” y/o ansiedad que esto nos produce, sin embargo, con el paso de los días, las conversaciones por cualquiera de estos medios disminuirán. Las únicas conversaciones que seguramente son constantes al pasar los días son las de escuela y trabajo, porque vienen a ser como una “obligación” o “deber” …

¿Cómo conoces a la gente? ¿Quién te habla a menudo? ¿Pones atención a las palabras que te dicen? ¿Pones atención a la forma en que alguien forma sus oraciones cuando conversa contigo o con un grupo en el cual eres partícipe? ¿Con quienes te agrada conversar y con quiénes no, te has preguntado por qué? ¿Qué diferencia encuentras al platicar con alguien físicamente en persona, cerca, y ahora que están lejos, en el cual también hay más tiempo para escribirse, mandarse audio, e incluso llamadas o videollamadas para conversar un gran rato? ¿Qué te dicen las palabras de cada persona a la distancia?

Durante nuestro tiempo libre, recibiremos mensajes de amigos o conocidos quienes nos preguntaran por algo que necesitan, o nos ofrecerán algún producto que vender en esta “crisis económica”; también habrá quienes nos manden “memes” y videos chistosos sobre la cuarentena; algunos otros nos enviarán cadenas, mensajes y todo tipo de información acerca del virus y lo relacionado a la pandemia, que, “ve tú a saber” si sea real o no, porque ni la fuente te mandan; algunos otros nos enviarán noticias escritas o en video acerca de la situación, las cuales si tendrán fuente que podemos consultar. Algunos de estos amigos o conocidos, u otros más, comentarán tus estados o publicaciones en alguna de las redes sociales; estos mismos u otros conocidos, te harán preguntas como: ¿Qué haces? ¿Qué tal la cuarentena? ¿No te has aburrido? ¿A qué hora sales por el pan? ¿No te has quedado sin trabajo? ¿No has salido? ¿No te has contagiado? ¿Nadie de tu familia se ha contagiado? ¿Conoces a alguien que ya se ha contagiado? ¿Crees en verdad lo que está pasando? ¿No crees que todo lo estén inventando? ¿No crees que algo se traen los chinos? … O cualquier tipo de preguntas similares solo por iniciar una conversación y “distraerse” o “entretenerse” en algo, incluso simplemente por no “sentirse solos”. Y claro, habrá algunos que hasta puede que te pregunten: ¿Cómo estás?, pero conforme avanza la plática puedes identificar, si eres observador, si solo lo dicen por costumbre, por cortesía, o por iniciar una plática.

Pero, pon mucha atención, porque de seguro ya hubo quiénes sí te preguntaron <<cómo estás>>, pero de manera genuina, porque se interesan por ti y te estiman, y eso lo puedes discernir conforme se desarrolla la conversación, pues puede que también te pregunten cómo estás de salud, cómo está tu familia, te puedo ayudar en algo, necesitas algo, quieres platicar al respecto; que te digan palabras de aliento y ánimo que reflejen honestidad y no simplemente amabilidad, que esas palabras reflejen, la estima que te tienen. Y quizá no un solo día estarán esas personas, días después estarán de nuevo, claro, también puede que bromeen y platiquen sobre otras cosas que reafirmen la amistad o cercanía, no obstante, seguro notarás la diferencia cuando una persona mantiene una plática real de amistad y estima contigo… Esas personas son las que podrías considerar, tus amigos…

¿Qué te dicen las palabras de cada persona a la distancia? Cuando puedes leer y releer un mensaje, escuchar una y otra vez su voz a través de un audio, cuando escuchas su voz detrás de la bocina de tu celular; cuando la miras en una videollamada y observas su expresión al verte, y sus gestos cuando habla y cuando calla… ¿qué te dice todo ello? ¿Qué te dice el lugar donde se encuentra, el cual observas detrás de la cámara de tu celular o computadora?

¿En esta cuarentena has conocido mejor a las personas con las que solías convivir en persona ya sea por escuela, trabajo, entretenimiento, amistad, o cualquier otro tipo de actividades? Seguramente si, cuéntame que te dicen, que te dicen sus palabras y sus gestos, y no solo eso, qué te dicen cuando callan, ya sea en el momento o días después; qué te dicen sus respuestas, escritas o no, acerca de lo que les dices o de tus comentarios o acciones; y qué te dicen sus actitudes… ¿Qué te dicen? … Entonces, ¿has conocido mejor a las personas? ¿Son la persona que creías conocer? ¿Te has llevado una sorpresa por creer conocer a una persona, pero notas que en la distancia no es lo mismo, o que nunca habías tenido una conversación diferente con ella y ahora que puedes hacerlo no se presta o la tienes, pero en realidad no era “lo que esperabas”? ¿Y, por el contrario, te has percatado de personas que han estado acompañándote de manera genuina durante esta cuarentena, incluso con algunas que no imaginabas, con las que has tenido grandes conversaciones, respuestas, sonrisas, momentos agradables… con quienes quizá no imaginabas? ¿Has notado también la diferencia de respuestas entre una y otra persona, y la diferencia entre el acercamiento en estos momentos aun en la distancia? ¿Has tenido una conversación profunda con alguien en estos días? ¿Una conversación en la que puedes ser tú, en la que sientes que te quita el sueño y quieres seguir leyendo, escuchando y/o viendo a esa persona? ¿Una conversación con esa persona con la que te sientes a gusto contándole algo que no le contarías a cualquiera? ¿Ha sentido el apoyo incondicional de alguien aun en la distancia, una persona que no solo pensó en sí misma, sino en ti? … Seguramente, esas personas son las que verdaderamente te aprecian, quienes realmente deberían estar en tu vida, son esas personas a las que ahora debes comenzar a ver diferente, porque ellas te ven diferente, esas personas te aprecian sin importar la distancia, sin importar tu situación…, a estas personas no les importaba solo lo que ven sus ojos, sino tú, tú entero, tu ser, tu amistad, tu bienestar…

Ahora pregúntate: ¿tú cómo veías a las personas antes de esta situación? Quizá pienses que las juzgabas sin conocerlas bien, que te dejabas llevar solo por lo que tus ojos veían, algunas quizá las sobreestimaste, y a otras las subestimaste… Quizá sea momento de mirar más allá de lo que pueden ver nuestros ojos, quizá sea momento de apreciar las palabras, las acciones y el tiempo de los demás, quizá sea momento de apreciar el corazón. Quizá, sea momento, de tú también ser un amigo.

SERIE: TODO COMIENZA EN TUS PENSAMIENTOS

DÍA 1

Nuestros pensamientos son muy importantes, ellos determinan como nos sentimos, nuestro comportamiento, nuestra manera de vivir, nuestras relaciones interpersonales, nuestra relación con Dios, y las decisiones que tomamos a diario.

Como cristianos, podemos elegir pensar y vivir según la carne; o “… llevar cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.” (2 Cor. 10:5), y vivir según el Espíritu Santo.

Vivir según el Espíritu Santo es algo que no depende completamente de nosotros, sino que necesitamos diariamente depender de Dios para poder ser guiados por medio de Su Espíritu Santo. Esto es algo que se logra, primeramente, sometiéndonos a la voluntad de Dios y resistiendo al enemigo (Santiago 4:7). En segundo lugar, necesitamos ponernos toda la armadura de Dios (Efesios 6:10-18), entre lo que incluye: estudiar la Escritura (La Biblia, que es el Evangelio de la Paz), la cuál es la Palabra de Dios (Juan 5:39, 2 Timoteo 3:16); estar firmes en la verdad (Juan 14:6) y en la justicia (Romanos 3:21-24); poner nuestra fe en Jesucristo, y tomar el “yelmo de la salvación” (Efesios 2:8-10); y orar sin cesar (1 Tes. 5:17).

Debemos recordar que separados de Cristo, nada podemos hacer (Juan 15:5).

La cultura y la “presión” de la sociedad pueden intentar hacernos regresar y mantener una mentalidad atada a sus estándares, sin embargo, recordemos el siguiente versículo:

Romanos 12:2 NVI

No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.

Otros versículos a considerar:

Romanos 8:5-7

5Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. 6Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. 7Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden;

Juan 14:26

Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.

¿VERDAD ABSOLUTA?

¿No saben que los injustos no heredarán el reino de Dios? No se equivoquen; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. Y esto eran algunos; mas ya han sido lavados, ya han sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.1 Corintios 6:9-11 RVR 1960

¿No se dan cuenta de que los que hacen lo malo no heredarán el reino de Dios? No se engañen así mismos. Los que se entregan al pecado sexual o rinden culto a ídolos o cometen adulterio o son prostitutos o practican la homosexualidad o son ladrones o avaros o borrachos o insultan o estafan a la gente: ninguno de esos heredará el reino de Dios. Algunos de ustedes antes eran así; pero fueron limpiados; fueron hechos santos; fueron hechos justos ante Dios al invocar el nombre del Señor Jesucristo y por el Espíritu de nuestro Dios. 1 Corintios 6:9-11 NTV

La Biblia es clara, es la Palabra de Dios, y la Palabra de Dios es la verdad, nos guste o no. Es como las leyes físicas que hasta ahora conocemos, como la de la gravedad, nos guste o no, se cumple; si nos tiramos desde un piso muy alto, seguramente caeremos y nos lastimaremos, incluso podemos morir, es una ley física de la naturaleza y es una verdad absoluta. Lo mismo sucede con la Palabra de Dios, es una verdad absoluta, además, hablamos del Dios soberano creador de todo el Universo, de todas las leyes físicas, químicas, biológicas, etc., que existen en la Tierra y en el espacio. Estamos hablando del Dios soberano que hace lo que quiere con lo que él ha creado, y también de un Dios amoroso y justo, porque su Palabra lo define así.

La realidad es que no podemos escapar de las verdades absolutas, es como la muerte física, todos morimos tarde o temprano, tal como lo dirían los estoicos: “Memento mori“, expresión latina, traducida como: “Recuerda que morirás“, en pocas palabras, la obviedad de que ningún ser humano en este cuerpo es inmortal.

Ok, entonces, si la Biblia dice lo siguiente:

Como está escrito:

No hay justo, ni aún uno;

No hay quien entienda,

No hay quien busque a Dios.                                                     – Romanos 3:10-11 RVR 1960

Y:

<<por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios>

– Romanos 3:23 RVR 1960

Y:

Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.         – Romanos 6:23 RVR 1960

Es decir, todos hemos pecado y no hay quien busque a Dios ni quien entienda, y la paga por nuestro pecados es la muerte, entonces, ¿qué podemos hacer? Y ¿Por qué si en 1 Corintios 6:9-10 dice: “¿No saben que los injustos no heredarán el reino de Dios? No se equivoquen; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.”; ¿por qué en el siguiente versículo (1 Corintios 6:11) se expone: “Y esto eran algunos; mas ya han sido lavados, ya han sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.” ¿Se refiere a que algunos si heredarán el reino de Dios? ¿Se refiere a que algunos no morirán? ¿Se refiere a que algunos ya entienden?…

Ok, vamos por pasos:

Así es, algunos si heredarán el reino de Dios, y son aquellos que ya no practican las acciones que mencionan 1 Corintios 6:9-10. Pero, ¿cómo es posible que ya no las practiquen cuando Romanos 3:11 dice que no hay quien entienda, y Romanos 6:23 dice que todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios? ¿O sea que si se puede dejar de pecar?

No, la respuesta a estas interrogantes es que no es que se pueda dejar de pecar, pero si se deja de practicar el pecado, sin embargo, esto no lo podemos dejar de practicar solo así porque sí, no. 1 Corintios 6:11 dice que “algunos han sido lavados y justificados en el nombre del Señor Jesús y por el Espíritu de nuestro Dios”, es decir, que solo en el nombre del Señor Jesús y por el Espíritu de nuestro Dios es que se puede ser limpiado y justificado.

Romanos 5:8 dice: mas Dios muestro su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

Quien murió por nosotros fue Cristo.

Juan 3:16 dice: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquél que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”

Dios es amor. Dios nos ama, y para que pudiéramos ser limpiados y justificados, Jesucristo murió por nosotros. Además dice que “todo aquél que en él (Jesucristo) cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”.

O sea que no nos vamos a perder o morir y vamos a tener vida eterna si creemos en Jesús como lo que el Padre ha revelado acerca de Él (Juan 1:1: “En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios.”). Simplemente, Jesús es Dios, Jesús es el Señor, que merece la gloria y la adoración (Mateo 2:11; Mateo 21:9; Juan 12:13; Mateo 14:33; Mateo 28:9; Juan 20:28), frente a quien toda rodilla se arrodillará (Filipenses 2:10-11: para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.); el único camino, la verdad y la vida, a través de quien podemos llegar al Padre (Juan 14:6).

El verbo creer en griego antiguo (el idioma en el que fue escrito el evangelio de Juan y todo el Nuevo Testamento) significa confianza total, encomendar, fiar, guardar, según el Diccionario Strong (πιστεύω = pisteúo), es decir, no solo creer de pensar que puede ser, sino creer bien y confiar en que es verdad, depositar tu plena confianza en algo o en alguien, en este caso en Jesucristo.

Efesios 2:8-10 dice: Porque por gracia son salvos por medio de la fe; y esto no de ustedes, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.

Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras; las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.

SER COMO UN NIÑO

POEMA
SER COMO UN NIÑO

Los niños
no conocen de “razón humana”
(no, no la conocen
no la razón de este mundo).

Los niños quieren jugar
juegan, aman, descubren, viven.
Los niños no solo ven
ellos no juzgan, aprenden.

Los niños son creación
creación que busca crear
creación que cree
creación que sabe ser.

          Un niño
sabe de humildad
          aprecia en su forma
                     la vida
en él halla cabida la verdadera razón:
el amor y la beldad de su Creador.

¡Quién fuera como un niño!

Jesús llamó a un niño pequeño y lo puso en medio de ellos.
Entonces dijo:
—Les digo la verdad, a menos que se aparten de sus pecados y se vuelvan como niños, nunca entrarán en el reino del cielo.
Así que el que se vuelva tan humilde como este pequeño es el más importante en el reino del cielo. – Mateo 18:2-4 NTV

– Shanty Di@shantydi

CÓMO CONOCER MEJOR A UNA PERSONA

Cuando algo ha llamado nuestra atención lo primero que queremos hacer es conocer más sobre ello, verlo, probarlo, sentirlo… dependiendo que sea, en el caso de una persona, lo primero que hacemos es acercarnos, observarla y escucharla, después de ello, si sigue habiendo interés, desearemos saber más de esa persona para conocerla mejor, y es entonces cuando iniciamos una platica y hacemos preguntas como: ¿a qué te dedicas? ¿de dónde eres? ¿qué te gusta? …

No cabe duda de que la mejor manera de conocer a una persona es conviviendo con ella de manera regular, y para ello, necesitas acercarte, ir y ver.

Te contaré un poco sobre cómo la persona más importante en mi vida, invita a las personas a conocerlo:

Y volviéndose Jesús, y viendo que le seguían, les dijo: ¿Qué buscáis? Ellos le dijeron: Rabí (que traducido es, Maestro), ¿dónde moras?

Les dijo: Venid y ved. Fueron, y vieron donde moraba, y se quedaron con él aquel día; porque era como la hora décima.

-JUAN 1:38-39 RVR 1960

Jesús fue, es, y siempre será real, a veces juzgamos a las personas sin antes conocerlas, tenemos una manera común de predisponernos y creer lo que rumores e incluso afirmaciones que otras personas hacen sobre los demás (quizá porque conocemos “bien” a estos comunicadores y pensamos irónicamente que “nunca nos mentirían”, o simplemente porque nuestra mente se ha programado para ello y pensamos que no tiene caso aprender por nuestra cuenta o que ello requerirá algún tipo de “pérdida de tiempo” y/o esfuerzo), sin embargo, ¿qué pasa, cuando decidimos tomar el reto y no seguir a la multitud?

Veamos que dice Juan 1:43-46 RVR 1960:

El siguiente día quiso Jesús ir a Galilea, y halló a Felipe, y le dijo: Sígueme.

Y Felipe era de Betsaida, la ciudad de Andrés y Pedro.

Felipe halló a Natanael, y le dijo: Hemos hallado a aquél de quien escribió Moisés en la ley, así como los profetas: a Jesús, el hijo de José, de Nazaret.

Natanael le dijo: ¿De Nazaret puede salir algo de bueno? Le dijo Felipe: Ven y ve. – Juan 1:43-46 RVR 1960

En este pasaje, podemos observar que Natanael se predispone cuando le pregunta a Felipe: “¿De Nazaret puede salir algo de bueno?”, Nazaret era una población pequeña y de poca importancia en tiempos de Jesús, y Natanael se dejó llevar por eso, por la apariencia de dicha población y por lo que la gente decía de ella, por lo que Felipe le contesta: “Ven y ve”.

Podemos apreciar que el ser humano siempre ha tenido prejuicios, tanto en tiempos antiguos como hasta ahora.

Muchas veces escuchamos hablar de alguien de quién ya hemos escuchado “cosas” con anterioridad, y nos predisponemos y rehusamos a saber más, pero ¿cómo saber si lo que escuchamos sobre esa persona es verdadero o tal cual lo cuentan? Otras veces nos cuentan algo bueno sobre alguien y surge el interés por conocer a ese “alguien”. Lo mismo pasa con Jesucristo, Jesús es el hijo de Dios, él vivió aquí en la tierra como cualquiera de nosotros, tuvo un cuerpo físico como el nuestro, por lo que tenía una naturaleza de ser humano, pero también una naturaleza espiritual, la cual es similar a la nuestra (pues nosotros tenemos cuerpo, pero también un alma consciente y un espíritu), sin embargo, Jesús es Dios y su naturaleza espiritual es perfecta a diferencia de la nuestra. Lo sé, muchos de ustedes dirán que estoy loca, porque suena difícil de creer, y muchos otros sabrán a lo que me refiero, porque han conocido a Dios, pero ¿por qué lo conocieron? Porque no se quedaron con los rumores de la gente, incluso de quienes les hablaban bien de Jesús, sino que fueron ellos mismos y vieron, y conocieron, así todos ustedes quienes les parece una locura, pero están aquí leyendo este post, es porque algo o alguien los ha traído hasta aquí, y les propongo, que no se queden con la duda, sino: Ven y ve, sí, ven y ve, quizá por el momento no le verás físicamente tal cual, porque Dios es Espíritu, pero lo puedes ver y conocer de muchas maneras, empezando a tener una relación con él, y ¿cómo funciona eso? Pues comienza con hablarle, con platicarle algo, y él te escuchará, quizá no lo oigas contestarte tal cuál como un sonido estruendoso, pero si puedes leer y estudiar su Palabra (la Biblia), y en ese momento como en tu diario vivir, en cualquier momento, vendrán respuestas a tu mente, también los escucharás “tal cual” a través de otras personas, y platicarás con él en oración, pero espera, ¿cómo conoces mejor a una persona? ¿platicando con ella sólo un día, una semana? No, la conoces mejor pasando más tiempo con ella, platicando, teniendo una relación personal de amigos… pues de la misma manera puedes conocer a Dios, y de verdad te sorprenderás de que si responde y tú mismo te darás cuenta de quien es, pero cuidado, aún en ese tiempo en que tomas la decisión de conocer a Jesús, la gente hablará, y escucharás muchos comentarios de todo tipo por todas partes, pero tú decides si creer comentarios de terceros, que igual, algunos pueden ser falsos, o seguir conociendo personalmente a Jesús de la misma manera en que hasta en ese momento lo habrás hecho, es normal que tengas dudas, preguntas… y para ello, ¿qué necesitas hacer? Pues sencillo, como pasa en tus relaciones con otras personas, lo mejor es ir directamente con esa persona y preguntarle, para que él te aclare la situación.

La Palabra de Dios nos dice que si clamamos a Él nos responde, y hallaremos la verdad…

Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces. -Jeremías 33:3 RVR

Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. -Juan 8:32 RVR

Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida. -1 Juan 5:11-12 RVR

Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios, y la vida eterna. -1 Juan 5:20 RVR

Y si alguno de ustedes tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. -Santiago 1:5-6 RVR

Cuéntame ahora tú, tu experiencia conociendo a otras personas.

LA IMPORTANCIA DE CREER LA VERDAD

¿Quién es el Dios del que habla la Biblia? ¿Qué piensa? ¿Qué dice? y ¿qué hace? Son preguntas que han intrigado a muchas personas en todo el mundo y en distintas épocas.

Pero, ¿por qué sucede esto si las respuestas están en su Palabra (la Biblia)? Hay algunas razones que responden a esta incógnita:

  1. No leemos la Biblia.

El ser humano no se interesa en buscar a Dios. El libro de Romanos dice: “Cómo está escrito: No hay justo, ni aun uno; No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios”. –Romanos 3:10-11 RVR 1960.

Por lo que la gente crea y cree un concepto de Dios erróneo, pues al no leer la Biblia, ¿cómo puede conocer lo que Dios dice acerca de él mismo?

El ser humano vive engañado por el “padre de la mentira” (Satanás). Noten este pasaje bíblico donde Jesús les contesta a los judíos que no creían en él: “Ustedes son de su padre, el diablo, cuyos deseos quieren cumplir.  Desde el principio este ha sido un asesino, y no se mantiene en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando miente, expresa su propia naturaleza, porque es un mentiroso. ¡Es el padre de la mentira!”. -Juan 8:44 NVI.

Es común que nos dejemos guiar por lo que la mayoría de la gente, nuestros padres, o la cultura en la que nos desenvolvemos dice acerca de Dios; sin embargo, lo que algunas personas crean y afirmen no lo hace verdad.

Para explicarme mejor, pondré este sencillo ejemplo:

Supongamos que tú viviste en una aldea durante un tiempo, y después te mudaste y vendiste tu casa. Los nuevos dueños de la casa comienzan a convivir con tus ex vecinos. Un día, estos vecinos les cuentan a los nuevos una mentira, ellos les dicen que tú eras un completo desastre, que eras raro (a), que maltratabas a tus padres y que tenías dos esposas (os), por lo cual decidiste mudarte y olvidar todo. Yo te pregunto: ¿El que tus ex vecinos afirmen dichas cosas, las crean, y las cuenten, las hace verdaderas? ¡Por supuesto que no! Lo mismo pasa con Dios, la gente cree una mentira, y en vez de investigar la verdad con Dios mismo, prefiere que se la cuente el mundo.

El profeta Isaías nos insta a buscar al Rey de reyes: “Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cuál será amplio en perdonar”. –Isaías 55: 6-7 RVR 1960.

Y te preguntarás: ¿Dónde lo busco? ¿Cuál es el camino? ¿Cuál es la verdad?

Pues hace poco más de 2000 años habitó en el mundo alguien que afirmó ser el camino, la verdad y la vida: Jesús:

Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. –Juan 14:6 RVR 1960.

¿Quieres ser libre de las mentiras, del pecado y de la paga de este? Escucha esto:

Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres. -Juan 8:36 RVR 1960.

Y quizá digas: Ok, seré libre. ¿Y ahora qué?

Pues tendrás una vida eterna. Una vida eterna que comienza en tu alma, corazón y mente. Una vida eterna a lado de tu Creador, para conocerlo; para aprender cada día más de él, de su amor, de su conocimiento…; para adquirir sabiduría; para vivir de verdad; para glorificarlo.

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.                                                                                 -Juan 3:16-17 RVR 1960

2. Leemos la Biblia “a medias”.

Muchas personas, incluyendo los cristianos, leemos algunos pasajes de la Biblia más o menos dos veces al año. Con esto quiero decir que no nos comprometemos a leer la Biblia diariamente, aunque sea 20 min. al día, sino que solo la leemos de vez en cuando, quizá solo cuando tenemos algún problema, cuando asistimos a la Iglesia, por curiosidad, por obligación, por compromiso, etc. Y aun cuando lo hacemos, ¿realmente la estamos leyendo con fe? ¿realmente nos interesa aprender de nuestro Creador y comprometernos con Él?

Cuando se me ocurrió aprender a programar, descargué varios libros de Internet, me suscribí a algunas páginas electrónicas que hablaban de dicha materia, e instalé algunos lenguajes de programación en mi computadora. Exploré cada recurso, me inscribí a cursos, etc., sin embargo, durante casi cuatro años, jamás leí más de seis páginas de estos libros; nunca terminé el “programita” que comencé en uno de los lenguajes de programación que descargué; y me dieron de baja de los cursos porque entraba cuando se me daba la gana. Tiempo después, en una empresa me preguntaron en qué sabía programar y me pidieron que los apoyara, entonces, me di cuenta que no sabía “nada”, a pesar de que durante cuatro años tuve material valioso para hacerme una “experta”, no aprendí ni el 10% porque no era constante, no me comprometí realmente con ello, y según yo, sabía “más o menos bien”. En realidad no era necesario que le dedicara tantas horas al día para aprender, pero si hubiera dedicado 20 o 30 min. diarios a dicha materia, sería otra cosa.

A esto me refiero, cuando de verdad queremos aprender algo, tenemos que comprometernos con ello, pues de otra manera, seguiremos creyendo que sabemos lo suficiente, sólo porque tenemos libros que hablan de ello, vemos un tutorial, o nos inscribimos a un curso; cuando en realidad no sabemos “nada”.

Si para lograr algo en este mundo tenemos que comprometernos y dedicarle tiempo, que mejor y más importante es comprometernos y dedicarle tiempo a lo que será nuestro destino por la eternidad, y no sólo eso, sino que nos dará sabiduría para actuar en nuestro diario vivir.

Mi pueblo pereció porque le faltó sabiduría… -Oseas 4:6

3. No escudriñamos la Palabra de Dios.

Leer la Biblia no basta, debemos estudiarla.

Similar al ejemplo anterior, cuando era niña quería instruirme en el idioma Inglés. Uno de mis tíos, tenía libros didácticos de este idioma, así que los tomé y los leía casi a diario. Gracias a Dios, siempre he sido curiosa y no me quedo satisfecha con lo que me dicen y/o enseñan otras personas, así que aún sin contar con servicio de Internet en ese entonces, me las arreglaba para conseguir cualquier recurso útil, entre ellos, un curso de este idioma integrado por cassettes VHS y más libros. Aprendí mucho, incluso sin un instructor.

Lo mismo pasa con la Biblia, debemos estudiarla para comprenderla, pues no es suficiente con leerla como si fuera una novela, porque no lo es.

La Biblia es un conjunto de 66 libros, dividida en Antiguo y Nuevo Testamento. La Biblia es la Palabra de Dios, por tanto, contiene sabiduría y verdad, por lo que es necesario leerla con detenimiento, poniendo mucha atención y estudiarla, porque cada libro tiene relación con los otros 59.

Al ser la Biblia, un libro difícil de leer, debemos pedir en oración a Dios revelación y entendimiento, que es lo que explicaré en el siguiente punto.

Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí;                                                     -Juan 5:39 RVR 1960

Y para que sepas, o recuerdes, la Biblia la puede entender cualquiera, no es cierto que debe haber “una persona iluminada” para que te la explique, No, la Biblia, para ti, para mí, para todo ser humano. La Biblia (Palabra de Dios) contiene la respuesta a todo, y la revelación que Dios hizo de sí mismo y de Su creación.

entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo”.    

    -2 Pedro 1:20-21 RVR 1960

4. No pedimos dirección.

Muchas personas leen la Biblia sin antes pedir en oración a Dios que les de entendimiento y sabiduría, y que su Espíritu Santo los guíe. De acuerdo a “nuestras capacidades”, hacemos un esfuerzo por entender la Palabra de Dios, y obvio debemos poner toda nuestra atención y razonar, pero el que nos dará un mejor entendimiento de acuerdo a su voluntad, es el autor de dicho libro (Dios mismo), por eso debemos pedirle revelación y dirección en el nombre de Jesús.

“y si alguno de ustedes tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda de mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra”.  –Santiago 1:5-6

Para pedir dirección debemos orar, Pablo escribió a los Efesios: “no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza,”  -Efesios 1:16-1

5. No tenemos fe.

¿Qué es la fe?

Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.

                                                                                      -Hebreos 11:1 RVR 1960

Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.                                -Hebreos 11:3 RVR 1960

Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.                                                                     -Romanos 1:17 RVR 1960

Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.               -Hebreos 11:6 RVR 1960

Cuando decidimos leer algo, lo hacemos con un propósito; por ejemplo: si tengo tarea o un examen de “x” materia, para hacerla necesito leer mis apuntes, libros, fuentes bibliográficas externas, etc.; si quiero saber cómo preparar un guisado, tengo que leer la receta; si quiero hacerme una mascarilla para “piel grasa”, primero investigo cuáles se recomiendan, qué ingredientes lleva, cómo la preparo y cómo y cuánto tiempo me la coloco, y aún mejor, voy al dermatólogo…

La Biblia dice que la fe viene por el oír, y el oír por la Palabra de Dios (Romanos 10:17).

La fe la obtienes acudiendo a la Palabra de Dios. Pero no solo dejes el libro abierto y polveándose, ¡leela, estudiala, meditala, vívela!

La Biblia es como un manual de instrucciones para nuestras vidas, es la Palabra de Dios.

Te dejo otros versículos para reflexionar:

Dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe.

Entonces el Señor dijo: Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería.

                                                                                                           -Lucas 17:5-6 RVR 1960

Y le dijo: Levántate, vete; tu fe te ha salvado.                                     -Lucas 17:19 RVR 1960

Y ahora que ha llegado el camino de la fe, ya no necesitamos que la ley sea nuestra tutora.

                                                                                                           -Gálatas 3:25 RVR 1960

Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,

                                                                                                           -Gálatas 5:22 RVR 1960

“Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda de mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra”.  –Santiago 1:5-6 RVR 1960.

¿Qué le da sentido a tu vida?

Cristo es el único que da sentido a tu vida y libertad.

Como seres humanos estamos en una condición caída debido a nuestra maldad y al pecado del que todos hemos sido parte (ver Romanos 3:10-12).

En un mundo caído y de maldad, lo cual deriva en sufrimiento ¿cómo podemos encontrar sentido y contentamiento a nuestra vida? Muchas personas durante años se han preguntado sobre el sentido de su vida, y lo han buscado, sin hallarlo; incluso Bertrand Russell, un famoso ateo cita lo siguiente: “A menos que se dé por hecho la existencia de Dios, la búsqueda del propósito de vivir no tiene sentido.”

La Biblia es la Palabra de Dios, y afirma ser la verdad. En los evangelios, una recopilación de la vida del único Salvador (Jesucristo), Jesús mismo declara ser la única esperanza:

Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga. – Marcos 11:28-30 RVR1960

Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. -Juan 14:6 RVR1960

Pues nadie obtiene verdadera libertad y gozo sin el Espíritu de Cristo. Sólo a través de Cristo.

Como ejemplo, este bonito y triste poema por Juan de Dios Peza, escritor mexicano:

Reír llorando
Viendo a Garrik -actor de la Inglaterra-
el pueblo al aplaudirle le decía:
«Eres el mas gracioso de la tierra
y el más feliz…»
Y el cómico reía.
Víctimas del spleen, los altos lores,
en sus noches más negras y pesadas,
iban a ver al rey de los actores
y cambiaban su spleen en carcajadas.
Una vez, ante un médico famoso,
llegóse un hombre de mirar sombrío:
«Sufro -le dijo-, un mal tan espantoso
como esta palidez del rostro mío.
»Nada me causa encanto ni atractivo;
no me importan mi nombre ni mi suerte
en un eterno spleen muriendo vivo,
y es mi única ilusión, la de la muerte».
-Viajad y os distraeréis.

  • ¡Tanto he viajado!
    -Las lecturas buscad.
    -¡Tanto he leído!
    -Que os ame una mujer.
    -¡Si soy amado!
    -¡Un título adquirid!
    -¡Noble he nacido!
    -¿Pobre seréis quizá?
    -Tengo riquezas
    -¿De lisonjas gustáis?
    -¡Tantas escucho!
    -¿Que tenéis de familia?
    -Mis tristezas
    -¿Vais a los cementerios?
    -Mucho… mucho…
    -¿De vuestra vida actual, tenéis testigos?
    -Sí, mas no dejo que me impongan yugos;
    yo les llamo a los muertos mis amigos;
    y les llamo a los vivos mis verdugos.
    -Me deja -agrega el médico- perplejo
    vuestro mal y no debo acobardaros;
    Tomad hoy por receta este consejo:
    sólo viendo a Garrik, podréis curaros.
    -¿A Garrik?
    -Sí, a Garrik… La más remisa
    y austera sociedad le busca ansiosa;
    todo aquél que lo ve, muere de risa:
    tiene una gracia artística asombrosa.
    -¿Y a mí, me hará reír?
    -¡Ah!, sí, os lo juro,
    él sí y nadie más que él; mas… ¿qué os inquieta?
    -Así -dijo el enfermo- no me curo;
    ¡Yo soy Garrik!… Cambiadme la receta.
    ¡Cuántos hay que cansados de la vida,
    enfermos de pesar, muertos de tedio,
    hacen reír como el actor suicida,
    sin encontrar para su mal remedio!
    ¡Ay! ¡Cuántas veces al reír se llora!
    ¡Nadie en lo alegre de la risa fíe,
    porque en los seres que el dolor devora
    el alma llora cuando, el rostro ríe!
    Si se muere la fe si huye la calma,
    si sólo abrojos nuestra planta pisa,
    lanza a la faz de la tempestad del alma
    un relámpago triste: la sonrisa.
    El carnaval del mundo engaña tanto,
    que las vidas son breves mascaradas;
    aquí aprendemos a reír con llanto,
    y también a reír con carcajadas.

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No tienes por qué atarte a las decisiones que tomes ahora. Lo bueno de los blogs es que evolucionan constantemente a medida que aprendemos nuevas cosas, crecemos e interactuamos los unos con los otros. Pero está bien saber dónde y por qué empezaste, y plasmar tus objetivos puede darte más ideas para las entradas que quieres publicar.

¿No sabes por dónde empezar? Tan solo escribe lo primero que se te ocurra. Anne Lamott, autora de un libro sobre cómo escribir que nos encanta, afirma que debemos permitirnos escribir un “primer borrador de mierda”. Anne está en lo cierto: tan solo tienes que empezar a escribir, y ya te encargarás de editarlo más tarde.

Cuando todo esté listo para publicarse, asigna entre tres y cinco etiquetas a la entrada que describan el centro de atención de tu blog: escritura, fotografía, ficción, educación, comida, coches, películas, deportes… ¡Lo que sea! Estas etiquetas ayudarán a los usuarios interesados en tus temas a encontrarte en el Lector. Una de las etiquetas debe ser “zerotohero”, para que los nuevos blogueros también puedan encontrarte.

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